- La Vieja Guardia

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​Miguel Ángel Carrillo Espinoza, un legado empresarial turístico

Fecha: 25 nov 2021

Esta es la historia de un hombre de cuna humilde que supo reinventarse a si mismo, hasta llegar a ser un gran pilar en la economía empresarial turística de Yucatán. La realidad superó la ficción, una vida de superación que nos enseña que el destino lo hace uno.

El 12 de septiembre de 1937 nace en Merida Miguel Ángel Carrillo Espinoza, por el rumbo de San José de la Montaña, fue el menor de tres hijos.

Desde muy pequeño conoció la pobreza y escasez de suministros a causa de la Segunda Guerra Mundial. En su condición humilde, una que otra vez le faltó alimentos, razón por la que desde pequeño comenzó a apoyar la economía familiar como todos los demás.

Al principio, ayudaba a su papá a cuidar los animales, a cambio le daban un pequeño incentivo que iba guardando en una pequeña lata de conservas, de esa manera juntaba para comprar pepitas que aprendió a tostarlas y salía a vender.

A los 12 años, en su recorrido vendiendo pepitas pasaba por casa de una vecina y vio una hermosa y mediana planta de naranjas, se presentó con la dueña y le dijo muy seguro de si mismo: “señora le compro su mata de naranjas”.

Ella se sorprendió al principio y luego empezó a carcajear por la ocurrencia del menor. Como lo vio tan serio y le insistía le dijo que sí. Miguel Ángel fue a su casa y de sus ahorros le pagó 3 pesos en moneda de plata de aquellos tiempos por la mata.

Diario se presentaba a regar la planta, cuando comenzó a dar frutos, él vendía los saquillos de fruta y de esa manera reunió más dinero para comprarse un triciclo y hacer otros trabajos, entre ellos los traslados de personas.

A los 15 años, su vecino Feliciano Palma, de oficio orfebre del mercado Lucas de Gálvez, vio el potencial del joven emprendedor y ofreció enseñarle este noble oficio, él acepto ser su aprendiz.

A la edad de 20 años ya hacía sus piezas de joyería y las salía a vender, su habilidad con el comercio de prendas de oro y plata le fueron abriendo camino.

Con el tiempo, al retirarse su mentor del negocio, le compró su joyería, donde llegó a tener hata 20 colaboradores orfebres trabajando para él.

Se hizo de un nombre en el comercio de joyería y fue muy respetado por sus valores, pues nunca se olvidó de sus raíces.

En 1970 le dio otro giro a su vida, ya casado con 7 hijos y un patrimonio respetable: le ofrecieron en venta un predio de Paseo de Montejo, otro en su lugar hubiese elegido vivir en esa hermosa avenida.

Pero, siguiendo sus instintos y su olfato para los negocios -cabe destacar que él solo contaba con estudios de primaria-, compró el predio. La razón fue que vio en el turismo un motor de desarrollo económico y visualizó en ese predio un hotel innovador para su época.

Sus conocidos le advertían: “¡cuidado, eres un joyero, no es tu negocio el turismo!”, pero él persistió en su sueño. Contra viento y marea enfrentó muchos retos y desafíos en el proceso, incluyendo no ser sujeto de crédito bancario al considerarla una inversión riesgosa.

Su inquebrantable voluntad rindió frutos, obtuvo un apoyo de Fonatur el 12 de diciembre de 1984. Catorce años después inauguró la primera torre de su hotel y tuvieron que pasar otros siete años para concluir la segunda.

Es un hotel familiar que llamó"El Conquistador" -ya se imaginarán porqué la elección del nombre-, con 157 habitaciones es el edificio más alto de Paseo de Montejo y por decreto del INAH no puede haber otro edificio más alto en esa emblemática avenida.

Don Miguel Ángel falleció el 22 de diciembre de 2017, fue un hombre visionario, adelantado a su época, que practicó el turismo responsable, que significa buenas prácticas empresariales que estimulan el desarrollo y el apego al Derecho Laboral.

Solidario con causas sociales, el mejor legado que le dejó a su familia fue:

Fomentar la identidad propia, rescatar, salvaguardar la cultura y el arte culinario apoyando siempre a la cadena de valor local.

Con bases sólidas e identidad propia, que aporta una nueva generación, hoy su legado empresarial turístico perdura a cargo de su hijo, el Lic.Jorge Carrillo Sáenz, actual director general del hotel “El Conquistador”, quien trabaja en la transición para llevarlo a otro nivel en materia de hospitalidad, más inclusiva y sostenible.

Por sus méritos y su legado empresarial, a casi cuatro años de su ausencia física, don Miguel Ángel Carrillo Espinoza se hace acreedor al Jaguar del Turismo 2021 en la categoría de Reconocimiento Póstumo.

Biografía: Consejo Valuador del Jaguar del Turismo, Mérida, Yucatán.